Carta de Principios

COLECTIVO DE EDUCACION PARA TODAS Y TODOS DE GUATEMALA

 

El Colectivo de Educación para todas y todos de Guatemala, ha ratificado la presenta carta de principios que regirá la vida interna de su funcionamiento, comprometido en la defensa del derecho humano a la educación pública, gratuita y que garantice la dignidad para todas y todos en Guatemala.

Primer Principio: La afirmación de la responsabilidad pública del Estado y del ejercicio de derechos

Afirmamos la educación pública y gratuita como un derecho humano fundamental de carácter colectivo y la responsabilidad del Estado como garante institucional de los derechos. Queremos recuperar el carácter público de las instituciones estatales y construir una nueva relación gobierno - sociedad, y enfatizamos, por tanto:

A- La responsabilidad y obligación del Estado de garantizar los derechos y, en consecuencia, la defensa del Estado de Derecho, de los derechos humanos y de los derechos de los pueblos;

B- La necesidad de diseñar y ejecutar la política educativa con una visión de Estado, con planes de largo plazo que trasciendan los períodos de gobierno;

C- La defensa de la educación como sistema público, la exigencia para mejorarla y no reducirla a una mercancía, y la oposición a la privatización de las instituciones educativas;

D- La exigencia de un mayor financiamiento estatal para garantizar el derecho a una educación de calidad, y la vigilancia de ésta por parte de la sociedad civil, incluyendo niñas y niños, para asegurar el oportuno y eficiente uso del presupuesto para el derecho, con inclusión y no-discriminación.



Segundo Principio: El enfoque integral de la educación entendida como derecho humano, para una mayor humanización, que promueva la interculturalidad, la equidad de género, el nexo entre ciudadanía y democracia, una nueva relación intergeneracional, la conservación y cuidado del medio ambiente, la superación de toda forma de discriminación y que construya comunidades que vivan en paz.

El enfoque integral asume un trabajo intersectorial, ya que sólo el sector de educación por sí mismo, no resolverá los problemas de la educación sino en articulación con otros sectores de la sociedad como los de la salud, justicia, protección y economía.

Tercer Principio: La democratización y eficiencia del sistema público educativo donde se vean garantizados:

 

·                     La apertura de espacios y mecanismos para la participación sustantiva de la comunidad educativa y la sociedad civil en el diseño, monitoreo y evaluación de las políticas educativas;

·                     El establecimiento de mecanismos de transparencia y rendición de cuentas por parte del Estado;

·                     La afirmación y valoración del rol de los trabajadores y las trabajadoras de la educación y la dignificación de su trabajo. Eso incluye que los Estados garanticen condiciones de trabajo a la altura del desafío educativo que tienen, así como su inclusión en la toma de decisiones sobre prácticas y políticas educativas;

·                     El establecimiento del servicio profesional de carrera de los funcionarios públicos en el campo educativo;

·                     Un mayor vínculo entre los resultados de las investigaciones académicas y decisiones sobre políticas educativas;

·                     La definición de perfiles profesionales para ocupar la responsabilidad pública en el ámbito educativo y la superación de los nombramientos por relaciones personales o cuotas partidarias;

·                     Y una mayor vinculación entre los procesos de educación formal y los procesos de educación popular impulsados desde dinámicas comunitarias y/o de organización social y ciudadana.

 

Cuarto Principio: La búsqueda de la calidad de los programas y procesos educativos a partir de los siguientes criterios:

 

·                     La pertinencia, y por lo tanto, la variedad y flexibilidad de las propuestas curriculares;

·                     La afirmación de los procesos de aprendizaje (y no sólo de indicadores de escolarización) para valorar que la educación promueva la dignidad humana.

·                     La visión de la educación como proceso de aprendizaje a lo largo de la vida;

·                     Acciones pedagógicas afirmativas para superar lógicas de discriminación y para la construcción de la equidad y el respeto a la diversidad;

·                     La garantía de la cobertura universal y la implementación de políticas para evitar la deserción escolar, asegurando la retención y el logro de aprendizajes;

·                     La búsqueda de una mayor articulación entre la escuela y la comunidad;

·                     Y el desarrollo de enfoques para la práctica de la ética, los valores, el respeto entre todos y todas, la democracia, la igualdad, la honestidad, la solidaridad y el diálogo.

 

Quinto Principio: La apuesta por la acción plural y colectiva de los diversos sujetos de la sociedad civil en la lucha por hacer efectivo el derecho a una educación pública gratuita y que promueva la dignidad para todos y todas, incluyendo los diversos actores educativos, niños, niñas y jóvenes, organizaciones no gubernamentales, sindicatos de trabajadores y trabajadoras de la educación y movimientos sociales.